Harry Callahan. La belleza de lo simple | Nacho Rivera
El espejo es un juego. Propongo estudiar una fotografía, bucear en sus capas y dejar que nuestras influencias aparezcan.¡Refléjate! Harry Callahan.
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Harry Callahan. La belleza de lo simple

Harry Callahan Elespejo Nacho Rivera.

Harry Callahan. La belleza de lo simple

Harry Callahan

Fecha de nacimiento: 1912.

Nacionalidad: Americana.

Fecha de la fotografía: 1956.

Localización: Chicago.

  • ESPEJO

 

Para mí, Harry Callahan describe el amor de una forma muy particular en esta fotografía. Se trata de un retrato de su mujer y su hija. La sencillez, la austeridad de elementos, la belleza del contraste del blanco y negro y la fantástica asimetría compensada otorga un magnetismo atemporal a esta imagen.

Está realizada en Chicago. Su tema es primario e íntimo, se trata de una fotografía familiar. Pero, menuda fotografía familiar.

Desde mi punto de vista, la composición de Harry Callahan es fantástica . El peso parece parece caer hacia la izquierda por los dos árboles, pero la papelera compensa visualmente ese desnivel inicial. Su mujer Eleanor y su hija Bárbara – las musas de muchas de sus obras – otorgan un valor personal, de autorretrato, de intimidad cálida en un entorno frío que apoya el contraste tonal en esta imagen.

Es una delicia visual. Una mirada privilegiada hacia su vida. El amor como tema. No hay ninguno más universal.

 

  • REFLEJO

 

Mi reflejo es minimalista, como la fotografía de hoy.

La fotografía de Harry Callahan me suena a Leonard Cohen, fría, como su Canadá natal, pero muy cálida a su vez, como su voz y su poesía.

Veo a Haruki Murakami escribiendo “El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas” en una cabaña japonesa. También puedo distinguir al fotógrafo Shoji Ueda junto a él.

Me huele a chimenea, a calor humano, a cuerpos desnudos bajo las sábanas, a juegos sobre el suelo, a complicidad y a ternura.

Es tu turno.

 

¡REFÉJATE!

2 Comments
  • José Antonio Alcázar
    Posted at 08:18h, 01 julio Responder

    Me pregunto al ver esta foto como una imagen tan minimalista, con tan pocos elementos, puede despertar tantos sentimientos, tantas sensaciones. Por un lado sensación de soledad, la de ese paisaje inmenso, con las dos figuras pequeñitas al final, por otro lado la ternura que despiertan esas figura, en cierto modo porque las ves como indefensas, solitarias. Al ver esta foto me ha venido a la mente, aunque aparentemente no tenga nada que ver, una de Robert Doisneau (La jauria), en la que una mujer con una sillita de bebe cruza una calle repleta de tráfico. Supongo que las asocio porque se trata también de siluetas, de una mujer y su hijo/hija y porque produce también una sensación de indefensión y de soledad.
    Muchas gracias por presentarnos esta imagen, que yo desconocía, y que me ha producido tantas emociones. La marco como una de mis fotos favoritas.

    • Nacho Rivera
      Posted at 08:42h, 04 julio Responder

      ¡Muchas gracias por tu comentario José Antonio! Voy a descubrir de tu mano la fotografía de Doisneau, no la tengo localizada ahora mismo. A veces las asociaciones de la mente son misteriosas, pero precisamente eso es lo que me interesa de este “experimento”, asociar y descubrir los recovecos de nuestras influencias. ¡Un saludo!

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