Atín Aya. El fotógrafo que encontró su estudio en su tierra. | Nacho Rivera
El espejo es un juego. Propongo estudiar una fotografía, bucear en sus capas y dejar que nuestras influencias aparezcan.¡Refléjate! Atín Aya.
Atín Aya, El ultimo de la fila, Joaquín Sabina, Huelva, AC/DC
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Atín Aya. El fotógrafo que encontró su estudio en su tierra.

Retrato Huelva © Atín Aya

Atín Aya. El fotógrafo que encontró su estudio en su tierra.

Atín Aya

Fecha de nacimiento: 1955.

Nacionalidad: Española.

Fecha de la fotografía: 2000.

Localización: Huelva. España.

  • ESPEJO

 

Atín Aya es uno de lo fotógrafos que marcan mi forma de mirar ya que se nutre de la pintura y del documentalismo más clásico. Me fascina.

Esta cautivadora imagen, realizada en Linares de la Sierra, un pequeño pueblo de Huelva, muestra su estilo.

Es tan sencilla y tan complicada a la vez que no sé por dónde empezar. En términos de composición y luz, la fotografía no puede ser más precisa y simple. El tablero de ajedrez del suelo y la imagen religiosa del fondo, sutilmente iluminada, son el marco perfecto para la protagonista. Ella desprende ternura, sabiduría, bondad y fuerza a la vez;  el detalle de las flores y su gesto calmado me estremece.

Es una fotografía que define perfectamente el lugar y la cultura de los pueblos de Huelva. A Atín Aya no le hizo falta viajar lejos para encontrar su luz, sus personajes y su inspiración. Es todo un ejemplo de trabajo bien hecho, dedicación, talento y sensibilidad.

Una pena que nos dejara tan pronto.

 

  • REFLEJO

 

Hoy mi reflejo es muy íntimo.

Os haré urna confesión. Escribo esto desde una habitación de Londres, un día lluvioso y gris de agosto. Y al ver esta fotografía, mi mente y mi alma vuelan hacia un pueblo soleado y tranquilo de la sierra de Huelva llamado El Campillo. Allí es dónde tengo buena parte de mis raíces.

El poder evocador de las fotografías es muy importante. Algo que tenemos que recordar a la hora de crear imágenes.

Estoy de camino al brasero. Siento olor a jazmín; veo a los gatos correr en el patio; me inunda el color rojo de la cuenca minera de Riotinto. De fondo suenan  Joaquín Sabina,  El último de la fila y  AC/DC.

Veo a mi abuela Carmen y a mi tía Tere.

Hoy me reflejo en un espejo muy íntimo. La memoria y la fotografía son hermanas.

Es tu turno.

 

¡REFÉJATE!

2 Comments
  • Andrés Torreadrado Boal
    Posted at 14:13h, 13 Agosto Responder

    Agradable sorpresa, múltiple. Atín Aya, tan “de moda” recientemente por servir de inspiración al director de fotografía de la película de Alberto Rodríguez “La isla mínima”, Alex Catalán. Más que como inspiración diría que aprovecha para rendir homenaje al fotógrafo que supo reflejar como nadie la idiosincrasia de una peculiar y extensa zona cercana a Sevilla sólo en la distancia (y a sólo unos minutos de mi casa) como es la marisma del Guadalquivir.

    Retrató una comarca a través de sus gentes, más que de sus paisajes, de ahí mi sorpresa de que elijas un retrato de otra (preciosa) zona, más aún que si hubieses elegido cualquier otro de sus “paisanos”, como el peluquero, o “El Pali”…

    El retrato es magnífico, con esa extraña “pose” a medio camino entre una reverencia y un ¿Qué está usted haciendo? con el acertado fondo que mencionabas (tantas veces descuidado en los retratos).

    No tuve la suerte de conocer personalmente a Atín Aya, ya que la “re-afición” a la fotografía me llegó después de su temprana muerte. Tengo trato muy cercano con gente que a su vez lo tenía con él. Todo un “personaje”, como dicen por aquí. Me acordé de él en una visita a esa zona que hice recientemente con un amigo de pelo blanco que siempre anda a la búsqueda de coches voladores. Me lanzó el guante, como él sabe hacerlo, de que habría que hacer algo (más) en esa peculiar zona, y por un momento me imaginé con un trípode una chamonix de 4×5 y varias placas de Portra. Pero claro, se me pasó antes de empezar , como todo…
    ¿por qué no te vienes un día, Nacho?

    • Nacho Rivera
      Posted at 13:14h, 14 Agosto Responder

      Cuanto me alegro de que te haya tocado tan de cerca. Cosa, por otra parte, que no me extraña tanto. Elegí esta fotografía por un tema muy personal; no sé si sabes que yo me he “medio-criado” en un pueblecito de la sierra de Huelva, junto a la cuenca minera de Riotinto. Allí viven y han vivido algunos de mis seres más queridos. Esta fotografía son mi abuela y mi tía a la vez. Ellas eran así, profundas, generosas, luchadoras. Unas personas bellísimas.

      Al señor de pelo blanco creo que le voy a ver dentro de bastante poco callejeando por algún barrio londinense o tomándonos alguna buena pinta. Estas navidades pasadas fui por allí. Fue una visita fugaz, pero intensa.

      Y también creo que el señor de pelo blanco tiene razón. Vivís en un de los sitios más interesantes de cuantos conozco en el mundo. No hay como viajar lejos para darse cuenta de lo que tenemos al lado de casa. Yo también te animo. Piensa, medita y coge la cámara. ¡Haznos disfrutar con tu talento!

      Y sí, tengo visita fotográfica pendiente para veros a todos. Relajados. Espero que no se posponga mucho más tiempo.

      ¡Un fuerte abrazo y mil gracias por tu mensaje!

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